La duquesa Myria Pyram era una mujer de la aristocracia de Vulcanne, conocida más tarde por ser la esposa del el Gran Maestro de la Orden del Fuego, Kryen Pyrus. Entre los vulcaneses esta era la única forma aceptada de contraer matrimonio con un plebeyo.

Se decía de ella que era hermosísima, con la piel clara como la leche, los ojos verde jade y el cabello oscuro como la noche. Su habilidad con la magia no se quedaba atrás y consiguió el rango de Maestra, acompañando a su esposo en sus estudios, aunque desde el nacimiento de su hijo dejó de lado sus deberes con la Orden.

A la edad de 29 años fue asesinada delante de su propio hijo Kleus Pyrus, junto con su esposo.